Juan José Urbina
El equivalente a un tercio de nuestro presupuesto de Gobierno es el monto anual promedio en fuga de capitales por actividades ilícitas. Hace algunos días la organización Global Financial Integrity (GFI) presentó su informe sobre flujos financieros ilícitos (FFI) en los países en desarrollo. En donde, los FFI de El Salvador ascendieron a USD17,437 millones entre 2004 y 2013, un promedio de USD1,581 millones por año.
Intentar llegar a Estados Unidos no es la única lucha que enfrenta la población migrante. Las caravanas de migrantes han existido desde hace mucho tiempo.
La semana anterior en el prestigioso destino suizo de Davos se reunieron más de 2,500 personas, elevadas a la categoría de líderes empresariales, gubernamentales, de organizaciones internacionales, sociedad civil, academia, medios de comunicación y artes.
Imaginen por un momento que tienen la oportunidad de participar en un concurso fotográfico, cuya temática es la justicia fiscal. Su principal lineamiento es plasmar expresiones de la política fiscal como herramienta necesaria de los Estados para generar mejores condiciones de vida para la población.
Ya estamos en 2017, y es muy común que así como las personas se planteen objetivos, las autoridades nos revelen los proyectos que pretenden perseguira.
Los viejos dirigentes de la cúpula deben estarse revolcando en su tumba. Ah no, ¡es cierto! siguen vivos y, son ellos quienes están permitiendo que se propongan estas medidas.
Una vez agotadas las oportunidades de inversión, el capital busca nuevas formas para expandirse. Según los defensores del “libre mercado”, las empresas públicas repres
Ante la necesidad de buscar nuevas opciones, permítanme darles mi opinión sobre cómo estas propuestas pudieron haber sido más adecuadas.
Hace algunos días me crucé con un estudio sobre el impacto de la inversión en educación para la primera infancia –etapa que se mide desde cero hasta seis a




