Juan José Urbina
La semana anterior en el prestigioso destino suizo de Davos se reunieron más de 2,500 personas, elevadas a la categoría de líderes empresariales, gubernamentales, de organizaciones internacionales, sociedad civil, academia, medios de comunicación y artes.
Imaginen por un momento que tienen la oportunidad de participar en un concurso fotográfico, cuya temática es la justicia fiscal. Su principal lineamiento es plasmar expresiones de la política fiscal como herramienta necesaria de los Estados para generar mejores condiciones de vida para la población.
Ya estamos en 2017, y es muy común que así como las personas se planteen objetivos, las autoridades nos revelen los proyectos que pretenden perseguira.
Los viejos dirigentes de la cúpula deben estarse revolcando en su tumba. Ah no, ¡es cierto! siguen vivos y, son ellos quienes están permitiendo que se propongan estas medidas.
Una vez agotadas las oportunidades de inversión, el capital busca nuevas formas para expandirse. Según los defensores del “libre mercado”, las empresas públicas repres
Ante la necesidad de buscar nuevas opciones, permítanme darles mi opinión sobre cómo estas propuestas pudieron haber sido más adecuadas.
Hace algunos días me crucé con un estudio sobre el impacto de la inversión en educación para la primera infancia –etapa que se mide desde cero hasta seis a
Los salvadoreños son muy trabajadores, echan riata, no le temen al trabajo, se rebuscan y siempre ven como hacen.
Si nos ponemos a pensar por qué más nos conocen en el mundo, posiblemente es por nuestras condiciones económicas y sociales, que nos etiquetan como país tercermundista. Sin embargo, en la actualidad tanto El Salvador como el resto de países del mundo se enmarcan en una carrera contra el tiempo con límite de llegada en el año 2030. Esta carrera busca revertir esas condiciones de subdesarrollo y para esto se han establecido 17 categorías (u objetivos), que van desde poner fin a la pobreza, buscar la igualdad de género hasta la reducción de las desigualdades.




