Ricardo Castaneda
Ricardo Castaneda Ancheta dejó de trabajar para el Icefi en octubre de 2023.
El impago y la caída en las calificaciones de riesgo, reafirman, por si alguien lo dudaba, que la crisis fiscal que vive el país es de gran envergadura. Pero el mayor condicionante de esta situación es de carácter político partidario. Los partidos políticos en general, pero especialmente los mayoritarios, Arena y el FMLN, viven una crisis profunda de legitimidad, pero también una crisis de falta de proyecto de país. Ante ello, han encontrado en la situación fiscal su mejor argumento para maquillar su incapacidad de dar solución a los problemas de la población de cara a las próximas elecciones.
¿Por qué es importante la transparencia fiscal? Porque vivimos en una sociedad donde existe un contrato implícito.
Hace ya varias décadas que la sociedad salvadoreña, en el papel, optó por la democracia como el espacio para dirimir nuestras diferencias.
Es natural que la mayor parte de la población guarde silencio o sea indiferente por el rompimiento del Estado de derecho el 1 de mayo, porque para ellos desde hace mucho que el Estado ha es
Las enormes limitaciones actuales para el desarrollo rural tienen su origen en las ideas que predominaron en el siglo XX, donde la receta para alcanzar el desarrollo estaba dada: pasar de la agricultura a la industria, de lo retrasado a lo moderno, de lo rural a lo urbano. Los países de la región centroamericana la empezaron a aplicar y, desde el Estado, se visualizó al área rural como lo residual. ¿Residual? Si, el lugar donde habita la mitad de la población.
– ¿Hablar del presupuesto público? ¡Qué aburrido!
En el contexto de Centroamérica, la IA podría ser una herramienta valiosa para abordar muchos de los desafíos socioeconómicos que enfrentan los países de la región.
Cuando el Presidente Sánchez Cerén y el presidente de Arena se dieron un apretón de manos luego de llegar a un primer acuerdo en materia fiscal, El Salvador suspiró certidumbre.
El 11 de junio de 2015, haciendo uso de mi derecho como ciudadano, solicité información estadística al Ministerio de Hacienda –misma información que, por ejemplo, en Guatemala se encuentra en el sitio web de la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT) –. Para mi sorpresa me fue denegada.
La adopción del bitcóin en El Salvador ejemplifica la política económica de este gobierno: improvisación y mucha, pero mucha, opacidad.




