Ricardo Castaneda
Ricardo Castaneda Ancheta dejó de trabajar para el Icefi en octubre de 2023.
Al cierre de 2019, la economía mundial presentaba síntomas de que no estaba bien.
Hace cuatro años Juan Orlando Hernández se declaraba ganador de las elecciones hondureñas. Una reelección ilegal en el marco de un proceso fraudulento.
Se anunció con bombo y platillos. Todo el pueblo estaba invitado a su fiesta. El momento había llegado y las caretas por fin se cayeron, no había porque disimular más.
¿Por qué a la mayor parte de la población no le importa que se despedace la institucionalidad democrática? ¿Por qué cuando surgen casos de corrupción ni se inmuta?
Karla fue al Hospital Rosales a pasar consulta porque se encontraba enferma.
Todo parece tan desolado, que no hay tiempo para preocuparse sobre el hecho que hay casi 60,000 niños, niñas y adolescentes menos en las escuelas de los que había el año pasado.
«La mayor parte de las propuestas electorales en El Salvador son inviables tomando en cuenta la realidad de las finanzas públicas. Cambiar esta realidad exige una clase política con visión de Estado, que se aleje de la cleptocracia y apueste por una democracia plena; pero también, una ciudadanía que demande y vigile».
La estrepitosa caída de los precios de los bonos, el aumento del perfil de riesgo del país, la reducción de los ahorros en los bancos, la dificultad de obtención de financiamiento de corto
En 1987, el Informe Brundtland, establecía por primera vez que «el desarrollo sostenible es el desarrollo que satisface las necesidades de la generación presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades». En palabras de mi madre, el desarrollo sería que mis hermanos y yo, vivamos en mejores condiciones que las que vivió ella.
Hace ya varias décadas que la sociedad salvadoreña, en el papel, optó por la democracia como el espacio para dirimir nuestras diferencias.




