Ricardo Castaneda
Ricardo Castaneda Ancheta dejó de trabajar para el Icefi en octubre de 2023.
Hace más de un año que el gobierno de El Salvador adoptó una de las primeras medidas sobre la pandemia de la COVID-19.
No puede haber paz mientras haya injusticia. La historia de El Salvador está marcada por injusticias escritas con sangre: genocidios (en 1932 fueron asesinados 32,000 indígenas, algo de lo que muy poco se habla), golpes de Estado, dictaduras militares y por supuesto uno de los más dolorosos conflictos armados a nivel mundial. La guerra civil que finalizó en 1992 cobró más de 75,000 víctimas mortales, sin contar los miles de desaparecidos, y forzó a millares de personas del área rural a migrar hacia zonas urbanas del país, y a muchos otros a huir hacia diversos países, principalmente a los Estados Unidos, Australia y Canadá.
El 1 de junio por la mañana se presentó el presidente Salvador Sánchez Cerén a rendir su informe de labores en la Asamblea Legislativa. Cumplía tres años desde que asumió la presidencia.
En El Salvador la división entre el espectáculo y la política es una línea casi invisible.
Se anunció con bombo y platillos. Todo el pueblo estaba invitado a su fiesta. El momento había llegado y las caretas por fin se cayeron, no había porque disimular más.
El mensaje es claro: para 2023 los servicios de salud (medicinas, atención hospitalaria, cuidado de las personas, entre otros) no son una prioridad y serán peores, pero la gente tendrá una publ
Hace cuatro años Juan Orlando Hernández se declaraba ganador de las elecciones hondureñas. Una reelección ilegal en el marco de un proceso fraudulento.
“Permítame agregar señor juez, que ese robo de dinero provenía del pago de impuestos de personas honradas y trabajadoras, incluyendo a quienes estaban en s




