la puya
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18 Noviembre 2016
¿Ha visto cómo abundan los niños lustradores de zapatos en las calles? ¿Y a los ancianos? ¿Los ha notado en las esquinas esperando que alguien les regale una moneda para saciar mínimamente el hambre con algunas migajas del desarrollo? ¿Los patojos que limpian vidrios? ¿Le dan desconfianza porque ya no les brillan los ojos como a los que voluntariamente se asolean por un «Techo para mi país»? ¿Sabe usted que 4 millones de niñas, niños y adolescentes no asisten a la escuela en este país?











