Lourdes Molina

Economista sénior
correo electrónico: lourdes.molina@icefi.org
En 2023 tampoco debemos abandonar la lucha por recuperar y reconstruir la institucionalidad democrática del país.
Somos un país distópico en materia de derechos humanos. Las vulneraciones y violaciones a los derechos de todas las personas están a la orden del día y todas las personas podemos ser víctimas.
Me encantaría vivir en el país que los funcionarios salvadoreños describen en sus declaraciones y presumen en redes sociales.
El pasado 1 de mayo se celebró el Día internacional de las personas trabajadoras, en conmemoración del inicio de la huelga de sindicalistas estadounidenses que en 1886 exigía una jornada laboral de 8 horas. Una esperaría que después de 131 años, nuestras sociedades fueran plenamente conscientes del rol protagónico de la clase trabajadora dentro de la vida en sociedad; sin embargo y a pesar de las reivindicaciones logradas, aún persisten luchas por ganar, una de ellas es el derecho a un trabajo digno, que también implica una pensión digna.
Pero vivimos en un país en el que la opacidad se ha hecho la norma.
La Asamblea Legislativa de El Salvador tiene la oportunidad de abonar al proceso de reconciliación nacional, que sirva como base para la paz y la democracia de nuestro país, pero esto no se logrará sin justicia transicional.
La situación fiscal salvadoreña está en cuidados intensivos y cada vez se complica más; esto no es algo nuevo, pero últimamente parece que cada día se encienden nuevas alarmas fiscales, ala
Cada año la Oficina Nacional de Estadísticas y Censos (Onec), que sustituyó a la Direcció
Estamos en una emergencia sanitaria de grandes dimensiones que a su vez tendrá serias consecuencias en materia social y económica.




