Ricardo Castaneda
Ricardo Castaneda Ancheta dejó de trabajar para el Icefi en octubre de 2023.
Ya se ha cumplido un año de convivir con la pandemia y de las medidas para intentar controlarla. Con algunas buenas y otras seguramente no tanto.
“Gobierno dará dinero en efectivo a jóvenes que no trabajan ni estudian” señalaba el titular de un medio de comunicación, «Gobierno promete empleos para 15
Hace ya varias décadas que la sociedad salvadoreña, en el papel, optó por la democracia como el espacio para dirimir nuestras diferencias.
Es imposible ver cambios en beneficio de la población sin cambiar la política fiscal, porque la forma como se está manejando la crisis ha provocado que las finanzas públicas requieran de un res
Históricamente la institucionalidad ha sido débil en El Salvador. Especialmente la relacionada con la prevención y combate de la corrupción.
Las enormes limitaciones actuales para el desarrollo rural tienen su origen en las ideas que predominaron en el siglo XX, donde la receta para alcanzar el desarrollo estaba dada: pasar de la agricultura a la industria, de lo retrasado a lo moderno, de lo rural a lo urbano. Los países de la región centroamericana la empezaron a aplicar y, desde el Estado, se visualizó al área rural como lo residual. ¿Residual? Si, el lugar donde habita la mitad de la población.
Un aspecto que en ocasiones se le pone poca atención en el ámbito de las finanzas públicas es la credibilidad.
Posiblemente la mayor parte de la población no dimensiona los efectos que tiene una crisis fiscal como la que atraviesa El Salvador.
En El Salvador casi la mitad de la población ha padecido inseguridad alimentaria, es decir que no ha comido lo suficiente o en muchos casos no ha comido absolutamente nada.
Y quizá, aunque ella no lo sepa, una vez más tendrá que pagar la factura de las decisiones de políticos que utilizan el Estado para privatizar las ganancias y socializar las pérdidas.




