Ricardo Castaneda
Ricardo Castaneda Ancheta dejó de trabajar para el Icefi en octubre de 2023.
La política salvadoreña se ha convertido en un burdo teatro donde hay personajes que representan una (mala) obra de ficción.
El 1 de junio de 2009, iniciaba un nuevo ciclo político en el país, un partido denominado de izquierda llegaba al poder.
El Salvador es un país predominantemente urbano, pero la incidencia de la pobreza es mayor en el área rural. En comparación con los habitantes de las áreas urbanas, las poblaciones rurales continúan teniendo menor acceso a los bienes y servicios básicos tales como la educación y la capacitación, la salud, el agua potable y el saneamiento ambiental, generando con ello amplias brechas de bienestar, empleo e ingresos, lo que ha fomentado un círculo vicioso de pobreza.
El 23 de marzo la realidad económica no cambió, lo que sucedió fue que el Banco Central de Reserva nos dio unos lentes de mejor calidad para verla con mayor claridad.
Para atender la emergencia relacionada con la pandemia se sabía que era necesario destinar millones de dólares provenientes de los impuestos, actuales y futuros, de la población.
Desde el inicio de su mandato, el presidente Nayib Bukele ha llevado a cabo la gestión de la administración pública en El Salvador como si se tratara de una empresa familiar en lugar de un Esta
La respuesta para salir de esta situación tan crítica, pasa por una reforma fiscal. Pero no cualquier reforma.
En el ámbito económico, 2019 fue un año de desaceleración. Suponga que usted va en un vehículo y deja de acelerar; el carro continúa avanzando, pero lo hace mucho más lento.
Las últimas semanas las discusiones en la Asamblea Legislativa en El Salvador se enfrascaron en torno a la aprobación de USD152 millones en bonos para seguridad. No porque haya duda sobre si la inseguridad sigue siendo el principal problema para los salvadoreños o porque los partidos de oposición estuvieran en desacuerdo por las políticas implementadas por el Gobierno. El punto central de la discusión era conseguir candados para que los recursos aprobados no se utilizaran en otro rubro y asegurarse que los fondos fueran manejados con transparencia.
Los meses han pasado, los días siguen corriendo y se continúa con una falsa calma. Hasta ahora los problemas fiscales han servido únicamente para atacar al adversario.




