Lourdes Molina

Economista sénior
correo electrónico: lourdes.molina@icefi.org
Un dolor nada normal, una consulta médica, exámenes de laboratorio, ultrasonido.
Estamos cerca de iniciar un nuevo año y tradicionalmente se viven estas fechas con muchas aspiraciones y deseos de un futuro mejor.
A pesar de la pandemia el mundo sigue girando, el tiempo sigue avanzando y hay procesos que no se detienen.
En 2023 tampoco debemos abandonar la lucha por recuperar y reconstruir la institucionalidad democrática del país.
Mientras el gobierno y el oficialismo siguen repitiendo los errores de sus predecesores -señalar a los corruptos de las filas adversarias, pero proteger a los propios-, la ciudadanía seguir
El Salvador es un país insostenible, y en esta ocasión no me refiero a la polarización política o a los altos niveles de violencia e inseguridad; sino a un problema que aunque no acapara titulares también debería estar en la agenda de discusión. Hablo de la insostenibilidad ambiental.
Hace 27 años nuestro país logro firmar los Acuerdos de Paz, que permitirían poner fin a una guerra civil que causó más de 75,000 muertes, miles de personas desaparecida
Pero vivimos en un país en el que la opacidad se ha hecho la norma.




